París,2011.

París,2011.

Patricia Fernández Miranda

La pintura y la poesía se entremezclan en mí, son visiones y experiencias que convergen en la complicidad del instante.



domingo, 13 de enero de 2008

TRISTEZA EN LA HABANA

Acrílico sobre lienzo





















"Tristeza en La Habana"

La noche es fría
y en el eco de campanadas y ladridos
flota el olor de otras vidas
se disipa el sabor de otras muertes.
Mañana volverá el tedio
con su reloj detenido en espiral.
Voy desde allí
intentando lucidez en mi demencia.
Vengo desde acá
y alguien conocido me repite
que es fría la noche
y hay un eco de perros y campanas.

18 enero 1998.

MUCHACHA NARANJA

Acrílico sobre lienzo














La quietud esconde torrentes de fuego
y es que también la oveja tiene corazón.

Enero 1994.

martes, 1 de enero de 2008

LIMITE

Acrílico sobre Lienzo
















"Límite".

No es difícil aguardar espejos
o alguna sensación que se pudre en cualquier sitio.
Todo esta listo para saltar
el resorte brilla de avaricia.

1990.

CAPRICORNIANA

Acrílico sobre lienzo





















"Bocanada".

Un viernes cualquiera
al filo de la tarde
entre olores salobres
y antisépticos
completamente virgen
saqué mi cabeza de ojos saltones.

1986.

DUENDE

Acrílico sobre Lienzo





















"Duende".

El duende de mi impaciencia
me reta a cada paso
a trastocado las ventanas en muro
y elige voces perdidas
para narrarme historias inciertas.

Enero 1998.

CONVERSACION ENTRE DUENDES III y IV

Acrílico sobre cartulina

CONVERSACION ENTRE DUENDES I y II

Acrilico sobre cartulina











"COMPLICES"


Es la hora en que los duendes
se desatan las alas
sacuden gavetas como ramas de árbol
amordazan llaves en cerraduras
simulan pasos asustados por corredores.
Estan de fiesta una vez mas
y los humanos, ignorantes
se cubren la piel con otras pieles
y escuchan entre sueños
los chillidos discordantes de sus danzas.
Duendes azules y verdes
que comparten conmigo este pedazo de noche
seres olvidados en estos tiempos de levantarse sin sonrisa
de tanta gente que camina acompasada
como el rebaño, embrutecida
embotados cerebros de transeuntes
que olvidaron la estrella de aquel sol.
Pobres duendes vencidos
ya no hay velas que apagar
ni cristales que romper contra vitrinas
los antepasados son
fantoches empolvados y deshechos
en los que una arruga mas
ya no es perceptible.

Enero 1988.